Por el piton derecho
Vicente Carrillo cabecera
PUBLICIDAD Citroen las flores APP
SIGUENOS EN
PUBLICIDAD
Citroen las flores PC
PUBLICIDAD
Mercedes PC
PUBLICIDAD
Restaurante PC
PUBLICIDAD
recreo peral anual pc
PUBLICIDAD
Banner Nazareno y oro anual
PUBLICIDAD
Bien Porteno
PUBLICIDAD
libro carteles malditos
PUBLICIDAD
Vicente Carrillo lateral
19 de Noviembre de 2019
Y lo demás no
21 de Octubre de 2019
Está asumido
03 de Octubre de 2019
Se puede
20 de Septiembre de 2019
Solo para hombres
03 de Septiembre de 2019
Nosotros mismos
22 de Agosto de 2019
El que mató a Manolete
07 de Agosto de 2019
Ilusiones rotas
01 de Agosto de 2019
No siempre ha sido así
Viernes, 20 de Septiembre de 2019
Solo para hombres

Hay que ser muy torero y muy hombre para ir a Madrid. Siempre se ha dicho. No obstante, todavía hay que ser más torero y más hombre para ir a Madrid a matar los desafíos ganaderos que cada año se celebran en la plaza de toros de Las Ventas. Corridas con algunas de las ganaderías más duras y encastadas del campo bravo. Corridas por desgracia con poca afluencia de público y con la exigencia habitual de la plaza de Las Ventas pero multiplicada por dos. Y en medio de eso unos cuantos hombres muy hombres vestidos de luces.

Toreros que van a esos desafíos ganaderos con muy pocas corridas en su haber durante la temporada. Toreros que no tienen nada o muy poco y que se ven obligados a agarrarse a ese clavo ardiendo tan ardiendo. Ellos saben que todo pasa por Madrid y que un triunfo en Las Ventas con ese tipo de toro les va a dar mucho. Más de lo normal. Porque lo normal para ellos es la nada.

Toreros que un día lo tuvieron muy cerca. Toreros a los que por una u otra circunstancia se les escapó el tren y que quieren volver a subirse en él aunque sea en tercera clase. Toreros muchos de ellos que ya no son tan jóvenes pero cuya afición y ansias de estar en boca del mundillo les hace ir a Madrid a luchar contra un tipo de toro que vende muy muy cara cada embestida y por ende su propia muerte.

Cornadas como las de Arturo Macías o Javier Cortés estos últimos domingos en Madrid no hacen sino acrecentar la hombría y heroicidad de estos hombres que son capaces de dar todo por nada. Que van a jugarse la vida ante poco más de seis mil espectadores cobrando lo justo y menos pero que no les importa ni el dinero ni la poca gente y ni tan siquiera las cornadas. Que lo que ellos quieren es ser y estar y si tiene que ser en las trincheras pues en las trincheras tendrá que ser. Quizá en su mente esté la idea de que algún día podrán ganar esa guerra y vivir como reyes. Y es que en general los esfuerzos siempre merecen la pena y tienen recompensa. Excepto en este mundo de los toros, claro.

Viernes, 20 de Septiembre de 2019
Solo para hombres

Hay que ser muy torero y muy hombre para ir a Madrid. Siempre se ha dicho. No obstante, todavía hay que ser más torero y más hombre para ir a Madrid a matar los desafíos ganaderos que cada año se celebran en la plaza de toros de Las Ventas. Corridas con algunas de las ganaderías más duras y encastadas del campo bravo. Corridas por desgracia con poca afluencia de público y con la exigencia habitual de la plaza de Las Ventas pero multiplicada por dos. Y en medio de eso unos cuantos hombres muy hombres vestidos de luces.

Toreros que van a esos desafíos ganaderos con muy pocas corridas en su haber durante la temporada. Toreros que no tienen nada o muy poco y que se ven obligados a agarrarse a ese clavo ardiendo tan ardiendo. Ellos saben que todo pasa por Madrid y que un triunfo en Las Ventas con ese tipo de toro les va a dar mucho. Más de lo normal. Porque lo normal para ellos es la nada.

Toreros que un día lo tuvieron muy cerca. Toreros a los que por una u otra circunstancia se les escapó el tren y que quieren volver a subirse en él aunque sea en tercera clase. Toreros muchos de ellos que ya no son tan jóvenes pero cuya afición y ansias de estar en boca del mundillo les hace ir a Madrid a luchar contra un tipo de toro que vende muy muy cara cada embestida y por ende su propia muerte.

Cornadas como las de Arturo Macías o Javier Cortés estos últimos domingos en Madrid no hacen sino acrecentar la hombría y heroicidad de estos hombres que son capaces de dar todo por nada. Que van a jugarse la vida ante poco más de seis mil espectadores cobrando lo justo y menos pero que no les importa ni el dinero ni la poca gente y ni tan siquiera las cornadas. Que lo que ellos quieren es ser y estar y si tiene que ser en las trincheras pues en las trincheras tendrá que ser. Quizá en su mente esté la idea de que algún día podrán ganar esa guerra y vivir como reyes. Y es que en general los esfuerzos siempre merecen la pena y tienen recompensa. Excepto en este mundo de los toros, claro.

19 de Noviembre de 2019
Y lo demás no
21 de Octubre de 2019
Está asumido
03 de Octubre de 2019
Se puede
20 de Septiembre de 2019
Solo para hombres
03 de Septiembre de 2019
Nosotros mismos
22 de Agosto de 2019
El que mató a Manolete
07 de Agosto de 2019
Ilusiones rotas
01 de Agosto de 2019
No siempre ha sido así