Por el piton derecho
Vicente Carrillo cabecera
PUBLICIDAD Fiestas San Mateo APP
PUBLICIDAD Corrida Total 2018 APP
PUBLICIDAD Citroen anual app movil
SIGUENOS EN
PUBLICIDAD
Fietas San Mateo PC
PUBLICIDAD
Corrida Total 2018 PC
PUBLICIDAD
Corrida Corella PC
PUBLICIDAD
Citroen anual home
PUBLICIDAD
Restaurante Recreo Peral
PUBLICIDAD
Banner Nazareno y oro anual
PUBLICIDAD
Almerge anual
PUBLICIDAD
Bien Porteno
PUBLICIDAD
Vicente Carrillo lateral
Volver
El algodón no engaña
Los responsables de "Plaza 1" presentó los carteles de la Feria de San Isidro.//Plaza 1
Opinión. Análisis de los carteles de San Isidro

El algodón no engaña

Darío Juárez

Las ceremonias a modo de gala que rinden homenaje a todas las disciplinas culturales y artísticas suelen caracterizarse por una idiosincrasia genuina que las hace adquirir una personalidad propia. Y es que Simón Casas está empapado de la intrahistoria de sus orígenes, haciendo de patente reflejo su gala isidril. Simón Casas organizó por segundo año consecutivo una velada taurina inusual que estuvo presidida por el Rey emérito. De nuevo, se metió en la piel de Jim Broadbent cuando Harold Zidler colmaba de emoción los corazones y regalaba los oídos en el Moulin Rouge, para en este caso, analizar la confección de más de un mes de toros en la plaza más importante del mundo. Una feria con poca representación de las figuras, que estarán todas a excepción de Morante de la Puebla y José Tomás.

Es curioso, cuanto menos, que las filtraciones de los carteles no hayan aflorado casi hasta el día de la presentación. Otros años, el secretismo no se hacía tan protagonista, aunque tampoco se cerraba una feria a menos de una semana de presentarla. Resulta bochornoso pensar que el sí o el no de El Juli haya sido lo que tuviera que ‘salvar’ la feria al señor productor. ¿Salvar? Que El Juli venga a Madrid no es noticia. Lo sería si no lo hiciera. Por eso, si le ha salvado de algo a la empresa es de tener más críticas sobre la planificación de la feria. Y ni por esas, porque sólo viene un tarde y, evidentemente, no con una corrida cárdena o de otro encaste distinto al que va de la mano. ¡Vaya por Dios! Y con Diego Ventura, a pasar por el aro con lo que pidiese para cubrir la taquilla con los festejos de rejones.

Por otra parte, nos encontramos con una feria  absolutamente low cost, en la que la presencia de las figuras es muy escasa y las ha tenido que dividir por semana para dar juego a 34 días de toros. A todo ello ha de sumarse la reiteración de toreros en ciertos carteles donde la falta de entendimiento económica con las figuras ha hecho que sean los que cubran las vacantes. Por dos cosas: o por ser apoderados por la empresa o por rebajar sus honorarios para entrar dos o tres tardes en Madrid. No hay otra explicación. Si no, que alguien me sorprenda, e iluminándome, me diga la razón por la que toreros con méritos en esta plaza el pasado año se han quedado fuera, antes que otros que pasaron de puntillas.

Casos como Alberto Lamelas, que estuvo muy a la altura con un lote de Dolores Aguirre o la vuelta al ruedo de Gonzalo Caballero tras su disposición y tesón para finiquitarlo con la mejor estocada de la feria. En la gala se vio que todavía quedan valientes. Hombres libres del hoy y del mañana, pero sobre todo libres con la verdad y la dignidad de un torero. Así lo hizo saber el diestro madrileño, devolviendo el premio a la mejor estocada de San Isidro del pasado año por no haberlo acartelado en éste. Más ausencias: Sánchez Vara, Eugenio de Mora, Fermín Rivera o Diego Urdiales, que no es que haya salido victorioso de sus últimas comparecencias pero es un torero que gusta en Madrid y atrae aficionados. Novilleros como García Navarrete, Ángel Jiménez o Jorge Isiegas tampoco harán el paseíllo, a la espera de una tarde en el ciclo veraniego. Por el contrario, destaca el amplio e inentendible repertorio de tardes de los hermanos Adame.

Elegir el cartel fácil ha sido la opción más viable para cerrar una feria entre algodones en cuanto a los hombres de luces se refiere. Algo distinto que resalta es la creación del llamado cartel de las seis naciones que unirá a seis matadores internacionales. Alguno ha oído algo de tauromaquias integradas y le ha dado una idea... La corrida de Victorino Martín pasa al último día de feria siendo la de la Prensa, por supuesto, fuera de abono y haciendo entrar a Miura en la llamada semana torista.

Lo que sí es de agradecer a la empresa es que San Isidro 2018 será uno de los más variopintos en cuanto a castas ganaderas. Doce. Cada encaste con sus líneas dispares pero en genealogía conjunta. Cabe destacar el regreso de hierros como Pablo Romero o Baltasar Ibán, así como un festejo en desafío ganadero con la presencia de Rehuelga, por segundo año consecutivo, y Pallarés, ambos de procedencia Buendía. Es cierto que la redundancia en ciertas vacadas, como puede ser Fuente Ymbro, con dos festejos más una novillada en preferia, se hubiera podido evitar acordándose de cualquier otro encierro que hubiera en el campo.

En definitiva, el torero propondrá y el toro dispondrá. Es ciencia exacta. Que lo que salga de ahí sea bueno o malo en virtud o defecto del protagonista es algo que no se puede predecir. Aunque es de recibo capitular una feria que, sobre el papel, es muy light en cuanto a carteles pero que deja la duda de si a falta de pan buenas serán las tortas.

Sigueme en Twitter Sígueme en Twitter @dariojc21
Comparte y comenta esta noticia: