Por el piton derecho
cuenca esencial PC
PUBLICIDAD esencial cuenca app
PUBLICIDAD Burgos APP 2019
PUBLICIDAD Alfarero Plata APP
PUBLICIDAD Citroen anual app movil
PUBLICIDAD
Burgos PC 2019
SIGUENOS EN
PUBLICIDAD
soria pc
PUBLICIDAD
Alfarero Plata PC
PUBLICIDAD
Citroen anual home
PUBLICIDAD
Restaurante Recreo Peral
PUBLICIDAD
Banner Nazareno y oro anual
PUBLICIDAD
Almerge anual
PUBLICIDAD
Bien Porteno
PUBLICIDAD
Vicente Carrillo lateral
Volver
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Galería fotográfica del festejo.//Plaza1
La música callada (o entre gritos) del toreo
Crónica Madrid. 30ª de la Feria de San Isidro

La música callada (o entre gritos) del toreo

Luis Miguel Parrado

En cualquier otra plaza que no hubiera sido Madrid, excepción hecha de los toros de rejones, la tarde de hoy habría sido de triunfo gordo. Pero Las Ventas, por suerte, sigue siendo Las Ventas, y marca su nivel de exigencia teniendo el máximo incluso en tardes como hoy, en las que el aficionado del clavel supera por amplísima mayoría a ese otro que tiene tanta pasión por  los toros que es capaz de sentarse en esos tendidos cuando la solanera de agosto los pone como si fueran la piedra de un figón. Así de ‘calientes’ andaban hoy algunos que se pasaron la tarde gritando vivas, la mayoría de ellos a destiempo, a España y al Rey, hoy por fin presente y al que echamos tanto de menos en las plazas, donde siempre es aclamado con adoración.

Como Madrid es Madrid no le echaron cuentas a lo bien que estuvo El Juli con su primero, un súperclase que se pasó la lidia claudicando en momentos puntuales y eso, ya se sabe, enerva, y con razón, al personal. Partiendo de la base de que allí no había nada que hacer para remontar, yo me quedo con el pulso y la suavidad de Julián, que no pegó ni un sólo tirón y lo hizo todo con un mimo infinito, tanto que a veces no había ni toques, sólo vuelos y muñecas, pero aún así no pudo evitar que el toro, que siempre quiso más que pudo, perdiese las manos más de la cuenta. Pero como él estaba a gusto no le importaron los gritos y siguió gozando la calidad del toro hasta el final. Cerró su lote un jabonero bastote y pezuñón al que le pegó dos medias de cartel, una para abrochar el recibo y otra como final a un gran quite por verónicas de manos desmayadas. Había runrún cuando cogió la muleta, pero en los primeros compases el cinqueño embistió trastabillado y claudicante. Así que lo sacó a los medios y se puso al natural. Aquello fue un compendio de técnica y temple, porque esperaba la embestida, en ocasiones con ausencia de toques, la embebía con suavidad y la llevaba hasta el final. De esta forma fue afianzando al toro, que no quería atosigamientos ni obligaciones, y de hecho se embrutecía en cuanto El Juli quería apretarle, algo que intentó en el epílogo, pero desistió decantándose por dejar la espada en la arena y torear al natural. Aquello acabó tan en alto que iba camino de triunfo... pero esta vez tuvo que entrar hasta cuatro veces a matar.

Diego Urdiales anduvo sensacional con su primero, que había hecho cosas de burriciego en los primeros tercios y acabó por echarle mano a Pirri en un arreón cuando a la salida de un par de banderillas ya tenía ganado el burladero. El toro llegó áspero a la muleta, pero Diego le aplicó la medicina de la suavidad y de esa manera se hizo con él. Fueron básicos firmeza y temple, el primero para dejarle claro quién mandaba allí, y el segundo para hacerle romper a embestir. Cuando lo hizo, Diego buscó la ligazón consiguiendo tandas de mucho calado en las que hubo muletazos sensacionales por ambos pitones, si bien la segunda parte se decantó por el izquierdo, sobre el que hubo verdad en los cites y en sus muñecas, acabando por naturales de frente y hasta doblándose rodilla en tierra con añejo sabor. También hubiera tocado pelo y también, al igual que ocurrió con El Juli, la espada lo redujo todo a una ovación. Como sexto le tocó un sobrero de La Reina (por cierto, ¿qué pensaría S.M. Felipe VI cuando viera anunciado en el cartelón ese nombre?) simple y carente tanto de clase como de humillación. No se aburrió Diego de estar en la cara, dándole siempre un tiempecito antes de engancharlo para el siguiente, porque en cuanto le querían apretar el toro ya sacaba defectos, protestaba y hasta venía recto. Cinceló Urdiales una faena que tardó en calar porque durante gran parte de ella había gente que andaba de tangana y esos gritos acallaron más tiempo de la cuenta la música del buen toreo, que siempre es callada.

La única oreja de la tarde fue para Diego Ventura en el cuarto, un manso y complicado ejemplar frente al que remontó vuelo clavando de poder a poder un par a dos manos en los medios sobre Dólar, que iba desprovisto de su cabezada. Antes de eso le costó llegar a los tendidos, porque parecía como si estos estuvieran de resaca después de ver torear a Urdiales. Y mira que sacó ‘artillería’, llámese Nazarí, pero el toro no tenía entrega e incluso llegó a tropezarlo sin consecuencias. Paró a portagayola con la garrocha al que abrió plaza, que después se rajó con descaro tras sentir la primera banderilla, y aunque montó a lo mejor de su cuadra no pudo conseguir más que estar por encima de tan deslucido ejemplar.

 

  • Madrid. Plaza de toros de Las Ventas. 30ª de la Feria de San Isidro. Lleno de «No hay billetes» (23.624 espectadores según la empresa) en tarde espléndida. Se lidiaron dos toros de Los Espartales, para rejones, y para lidia ordinaria tres de Núñez del Cuvillo y uno de La Reina, como sustituto del último, devuelto por flojo. Mansos los de rejones, los de a pie dieron juego variado, así el 2º fue enclasado pero flojo, el 3º fue a más, el 5º tuvo buen fondo y el sobrero resultó simplón.  Pesos: 565, 551, 556, 558, 620 y 545 kilos.
  • Diego Ventura (chaquetilla tabaco rubio): Saludos y oreja.
  • El Juli (corinto y oro): Ovación y saludos.
  • Diego Urdiales (rioja y azabache): Saludos tras aviso en ambos.
  • José María Soler y Álvaro Montes destacaron bregando, así como Óscar Bernal en el tercio de varas.

Parte médico de Víctor Hugo Saugar Pirri: Herida por asta de toro en región glútea izquierda con una trayectoria ascendente de 35 centímetros, que produce lesiones en músculos glúteo mayor y glúteo medio, contusiona nervio ciático y rompe fascia lata, presentando orificio de salida en cresta ilíaca anterosuperior. Pronóstico: grave. Fdo. Dr. García Leirado.

 

Sigueme en Twitter Sígueme en Twitter @LMParrado
Comparte y comenta esta noticia: