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Reaparición reivindicativa, presentación interesante
José María Hermosillo fue declarado el triunfador de la novillada.//Manolo Briones/NTR Toros
Jesús María (Aguascalientes). Novillada

Reaparición reivindicativa, presentación interesante

José Aguilera

El novillero José María Hermosillo reapareció después de esa grave cornada que tuvo meses atrás en la ciudad de Ezequiel Montes, Querétaro.  El cate fue muy fuerte en aquella su primera ocasión, se lesionaron la vena y la arteria fe moral. Los momentos de angustia fueron terribles ante la poca asistencia médica que había en aquel momento. Afortunadamente cayeron ángeles de todas partes, según lo describió a este servidor el señor Mario -padre del torero- y la recuperación del joven coleta fue gratamente satisfactoria. Así se le vio ayer físicamente a quien es una de las esperanzas taurinas de Aguascalientes y todo México, al cien por ciento. Pero faltaba lo más difícil que hay en este medio: Restablecer la mente. Esta solamente se hace otra vez delante de la cara del toro, con público presente en las gradas de un coso, con la presión de volver a enfrentar un compromiso profesional y con todo ello superar todo lo pasado. Poco a poco, este domingo,  en el único novillo que mató fue recuperando la confianza, con la seguridad de su lado extrajo esos momentos únicos que tanto gustan de su tauromaquia, mató de estocada entera, cortó merecido apéndice y se hizo acreedor al premio en disputa. José María Hermosillo se reivindicó después de ese trago amargo y está preparado para continuar con su carrera.

Grata sorpresa causó Ricardo de Santiago, el único de los novilleros que actuó ayer sin picadores. Le tocó en turno el astado más potable de todo el encierro y lo supo aprovechar. Sin duda, en tierras aguascalentenses, fue su presentación interesante. Se llevó merecido auricular. Muy buenas maneras de interpretar el toreo tiene este joven potosino. Habrá que seguir de cerca su evolución. Con todo el respeto  a quien apenas empieza su carrera, pareciendo llevarla por buen camino (no es tan común ver en México novilleros y festejos sin picadores), ojalá no abuse de esa manera de torear tan corta, que además le sale muy bien y le llega al tendido, muy al estilo de Ponce, pues recurrir a ello de vez en cuando puede ser artística y taurinamente de gran ayuda (no por algo este último es quien es en el mundo de los toros) pero hacer de ello un pan de cada día puede aburrir a él y al público. Si es necesario darle largo a los astados no habrá que privarse de ello. Volviendo a lo principal, este torero sin caballos tiene lo fundamental: Buen gusto, valor y temple. Atención que en él pueden venir demasiadas cosas interesantes.

Otro que siguió en el tenor de dejar huella fue José Miguel Arellano. La espada lo privó de un triunfo. Sin embargo su clase, aunada al valor que posee, confabulan instantes que hacen salir ese olé desde lo más profundo. El tiempo y la experiencia irán fijando el molde que lleve al éxito a este buen novillero –si es que el destino así lo tiene preparado-. José Miguel Arellano se sube al tren que encabeza José María Hermosillo y el zacatecano Mariano Sescosse. Esa tercia, repartiendo arte, valor, clase y temple, será por demás interesante poder verla junta. Ojalá pasen los tiempos exactos para poder ver a estos novilleros alternando en un importante cartel.

La ganadería de El Batán envío un encierro complicado. Hizo pasar varios aprietos a más de alguno. Pero nadie dijo que esto tenía que ser fácil. Esa dificultad mantuvo pendiente al aficionado quien en la mayoría de las ocasiones preferirá esto a ver bureles descastados y bobalicones que transmiten somnolencia. Este tipo de ganado sirve mucho a los novilleros quienes aprovecharán los diferentes contextos para adquirir experiencia y al que está en el tendido para valorar las aptitudes de cada uno de los coletas y su capacidad para resolver las distintas circunstancias que se presentan.

Cristian Antar, Baruch Arreola y Juan Pedro Herrera mostraron mucha voluntad y valor, en ellos estará el reflexionar cosas buenas y sobre todo malas, corregirlas y seguir perseverando si es que esta es su verdadera profesión –incluyendo detalles importantes como el colocarse de manera adecuada en el tercio de banderillas, cosa que no ocurrió en el primer astado-. Habrá tardes buenas y otras que no lo son tanto, pero esto no significa que esté todo perdido. Bien me lo dijo alguna vez un viejo conocido (siendo él un profesional retirado de los ruedos) sobre la predisposición con la que deben salir los toreros en cada presentación: “No hay que salir a buscar tardes buenas; sino buscar ser buen torero, para que en el presente y en el futuro ellas lleguen a ti a cada rato”.

José María Hermosillo abrió plaza con Chicahual. Destacó el quite que hizo con el reverso del capote por abajo. Con la muleta vinieron buenos derechazos y mejores naturales. Tras la estocada entera se le otorgó un merecido apéndice.

Cristian Antar con Otomí no tuvo muchas posibilidades ante la falta de fuerza de este último. Hubo detalles buenos aunque pocos. Prácticamente eran medios pases los que le pudo sacar. Con dos pinchazos hondos fue suficiente para que doblara el novillo. Se retiró al callejón entre palmas.

Baruch Arreola se enfrentó a Volcán. Interesante fue el duelo que sostuvieron José Miguel Arellano, por saltilleras, y él, por tafalleras, después de que el primero hiciera uso de su derecho de realizar un quite –como espada siguiente- seguido de haber recibido dos puyazos el novillo en turno. Con la muleta el coleta michoacano predominó más su labor por el lado izquierdo, era el menos malo del astado. Revolcada sin consecuencias afortunadamente, su voluntad no mermó, bernadinas, tres pinchazos y media estocada fueron la parte final de su actuación. Escuchó palmas en su camino rumbo a las tablas. Salió a saludar por su cuenta al tercio.

José Miguel Arellano con el capote realizó lo mejor de la tarde ante Agua Clara. Le brindó a su padre en el tercio final. El novillo punteaba al final de cada pase pero el novillero hidrocálido supo templar. Fue mejor el astado por el derecho que por el izquierdo. Se vino a menos, pronto, el burel. Manoletinas ante el ímpetu del joven coleta. Mató de media y estocada entera. Dio merecida vuelta al ruedo.

Juan Pedro Herrera toreó a Gente Buena, el novillo más grande y complicado de toda la tarde. El propio novillero cubrió completo el tercio de banderillas. Con la muleta lo levantó el astado sin consecuencias, por fortuna, en un par de aparatosas ocasiones. Por el pitón derecho el de El Batán se volvía pronto. No se prestó a dar un juego fácil. El epílogo de su actuación fue dejando tres pinchazos y estocada delantera, ayudado al último por su cuadrilla, quienes en una estampa antigua estaban cerca del lidiador a la hora de que éste ejecutaba la suerte suprema. Fue llamado el torero a saludar en el tercio.

Ricardo de Santiago, novillero sin picadores, lidió a Trovador. Con el capote marcó rumbo al haber realizado  tres zapopinas, el manguerazo de Villalta y una bien ligada revolera. El novillo en el último tercio fue débil. Dejó cuatro naturales de gran factura y un redondo más por ese mismo lado. La estocada fue entera y se le dio merecida oreja.

 

  • Jesús María, Aguascalientes, México. Plaza de Toros Xonocatique. Novillada en tarde agradable. Menos de tres cuartos de entrada. Seis novillos de El Batán complicados en juego.
  • José María Hermosillo (celeste y oro): una oreja
  • Cristian Antar (grana y oro con remates en negro): palmas.
  • Baruch Arreola (rosa mexicano y oro): palmas –saludó al tercio por su cuenta-.
  • José Miguel Arellano (corinto y oro): vuelta al ruedo.
  • Juan Pedro Herrera (catafalco y azabache): al tercio.
  • Ricardo de Santiago, novillero sin picadores (azul rey y oro): una oreja.
  • Se entregó el premio en disputa “Chicahual 2017” al novillero José María Hermosillo de manos del Presidente Municipal, Noel Mata Atilano. Destacaron los banderilleros Felipe Kingston y Alejandro Prado.

 

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