Por el piton derecho
Feria Alimentación 2018 PC
PUBLICIDAD Feria Alimentación 2018 APP
PUBLICIDAD Citroen anual app movil
SIGUENOS EN
PUBLICIDAD
Citroen anual home
PUBLICIDAD
Restaurante Recreo Peral
PUBLICIDAD
Banner Nazareno y oro anual
PUBLICIDAD
Almerge anual
PUBLICIDAD
Bien Porteno
PUBLICIDAD
libro carteles malditos
PUBLICIDAD
Vicente Carrillo lateral
Volver
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Galería fotográfica del festejo.//María Vázquez
La cadena de montaje
Crónica Albacete. 3ª Feria Virgen de los Llanos

La cadena de montaje

Leo Cortijo

Henry Ford marcó un antes y un después en la producción industrial con un concepto revolucionario para la época: la cadena de montaje, que no solo ahorraba tiempos, sino que rentabilizaba el trabajo de los empleados al máximo en busca siempre de la efectividad. Salvando las distancias, en eso mismo, en una cadena de montaje, se han convertido las escuelas taurinas. El 99% de los productos que fabrican tienen el mismo corte. Parecen copias exactas unos de otros y, a su vez, éstos son copias de la corriente de toreo que impera en la zona noble del escalafón. Al verlos torear, uno llega a pensar que visto uno, vistos todos. Cada año debutan infinidad de estos aprendices de torero y la sensación es casi la misma, salvo alguna y muy contada excepción.

Todo esto viene a cuento porque el mejor novillo de un interesante encierro de Juan Manuel Criado y Encinagrande cayó en unas manos que ejemplifican a la perfección lo que he expuesto. A ese Pelícano de nota altísima, Adrián Villalba le suministró una faena marcada por la falta de ajuste y de ceñimiento, tomando todas las ventajas posibles con el pico de la muleta y sin cargar la suerte, tirando líneas y embarcando hacia afuera con la figura retorcida. Pero vamos, que eso es lo que este producto en serie ha mamado desde niño y es lo que ve que tiene tirón entre la altacuna de la torería actual. Así que... En otro concepto y con mejores ideas se vio a Molina, que toreó con mayor pureza –aunque tenga que seguir limando– a su buen primero, y que derrochó firmeza con el áspero segundo. No tuvo suerte con su lote Cristian Pérez, que se marchó de vacío y viendo cómo se le escapaba una oportunidad.

Tornillero, que hizo tercero, se dejó pegar en la jurisdicción del pica. Tras brindar al público, José Fernando Molina inició trasteo con trincherazos toreros para sacárselo a los medios. Después de dos primeras a derechas con carestía en el ceñimiento, lo mejor, y con mucha diferencia, llegó en el toreo al natural. Por ahí sí hubo más decisión a la hora de buscar la colocación y el trazo de muletazo más puro. Con un novillo manejable y sin demasiada boyantía, el albaceteño mostró firmeza y claridad de ideas. Y eso se vio al administrar perfectamente los tiempos y las distancias, sabedor de que el cornúpeta no iba sobrado. Tal y como lo toreó, despacio, así mató, con el nobilísimo animal esperándole. El saludo capotero a Majareto vino con susto, y es que en una verónica se le coló y le propinó un volteretón sin consecuencias. De allí para acá, fue picado en primer término en la puerta de toriles mientras el caballo se dirigía a la contraquerencia. Condición huidiza que quedó más que clara. Como su compañero de terna y de escuela, brindó a sus profesores. En la muleta, el manso se movió a la defensiva, descomponiendo su embestida. Firme anduvo con él el joven, sin que la papeleta resultara sencilla. Además de firmeza, hubo momentos más que potables por el pitón izquierdo, sobre todo por el haber conseguido meter en el canasto al áspero animal. Expuso una bestialidad en las postrimerías de su labor, con un arrimón sincero ante el peligro sordo del pupilo de Criado. Efectivo espadazo a la segunda y otra oreja para confirmar puerta grande.

El bizco Pelícano, que ya apuntó de salida al tomar muy bien el percal que le presentó Adrián Villalba, hizo sonar el estribo en el peto antes de que el debutante brindase al profesorado de la Escuela Taurina. Comienzo eléctrico en los medios del anillo con cambiados por la espalda con el toro de punta a punta de la plaza. El de Criado fue espectacular en la muleta. Tuvo de todo y todo bueno. Pero sobre todo lo más importante, un buen fondo que le hizo repetir por abajo con muchísima transmisión. Con semejante material, el novillero no pudo tomarse más ventajas. Todos los vicios de la tauromaquia moderna elevados al cubo. Infinidad de pases rectilíneos, con el mando a distancia, al hilo del pitón y para afuera. Además, con la suerte descargada y la figura retorcida. Acompañar, que no torear. Que no es lo mismo. Mató mal y a la tercera, y eso hizo esfurmarse cualquier opción de triunfo. El montado Fotógrafo que hizo quinto lo pedía todo por abajo y por ahí se lo dio Villalba, que no necesitó de probaturas para saber qué era lo que tenía que hacer. Esa línea argumental siguió su parlamento, que volvió a adolecer de una falta de ceñimiento y ajuste muy importante. Aun con ese enorme debe, por el derecho la cosa resultó más lucida. Por el izquierdo, atropellado. Tras una voltereta sin mayores consecuencias, salió enrazado para comunicar a la parroquia por ese palo, pero las carencias en su toreo, fundamentado ya todo en ahogar al deslucido animal en las cercanías, fueron las mismas. La estocada no cayó en buen sitio y eso enfrió al público.

Al ancho de sienes y bajo Ruidor que abrió festejo, Cristian Pérez le recetó un saludo de poco convencimiento arriba antes de una cumplidora pelea en varas. Después de un tercio de rehiletes en el que la cuadrilla lo pasó mal por la condición afligida del burel, el de Hellín brindó al público. Hasta la tercera tanda a derechas no terminó de acoplarse al exigente novillo, que sin ser nada del otro mundo, no fue la tonta del bote. A partir de ahí vinieron dos series más por ese lado de mayor comunión con los tendidos, en tanto y cuanto fueron ligadas y con transmisión. El burel, con fijeza y prontitud, adoleció de recorrido y es que acortó su entrega a mitad de viaje. Sin esos finales, lo probó por el izquierdo sin conseguir nada meritorio. Todo lo basó en la diestra, con la que por momentos faltó ajuste y más decisión, pero en líneas generales dejó una obra aseada y repleta de disposición. Las bernadinas finales no pudieron ser más ajustadas antes de embarullase con la tizona. A su segundo, Recogido, lo recibió con dos faroles de rodillas. Siguió con la variedad capotera para llevarlo galleando al peto y para quitarlo con un farol. Para continuar con lo efectista, la primera serie vino de rodillas y con un cambiado. La primera mitad del muleteo, por el derecho, pasó sin pena ni gloria, y es que ni uno ni otro dijeron demasiado. Al novillero le faltó rotundidad y al novillo entrega. Por el izquierdo aún hubo algún que otro pasaje con cierto interés, pero la obra no terminó de ser lucida en su conjunto. Las postrimerías sirvieron para un arrimón entre los pitones y una luquesina sin demasiado eco arriba, antes de la peculiar forma de interpretar la suprema, saltando a la testuz del animal.

 

  • Plaza de toros de Albacete. 3ª de la Feria de la Virgen de los Llanos. Algo menos de media entrada en tarde soleada aunque con alguna nube y muy agradable. Se lidiaron cinco novillos de Juan Manuel Criado y uno de Encinagrande (3º), correctos de presentación. Con fijeza y pronto, pero de corto recorrido el 1º; extraordinario en la muleta el 2º; se dejó el noble y manejable 3º; se dejó soseando y sin transmitir el 4º; lo pidió todo por abajo el deslucido 5º; y manso a la defensiva el áspero 6º.
  • Cristian Pérez (azul marino y oro): ovación con saludos tras aviso en ambos.
  • Adrián Villalba (grana y oro), que debutaba con picadores: ovación con saludos tras aviso y ovación con saludos.
  • José Fernando Molina (gris perla y oro), que debutaba con picadores: dos orejas y oreja tras aviso.
  • Alberto López se desmonteró tras parear al cuarto de la tarde.

Parte médico de Adrián Villalba: Luxación acromio-clavicular izquierda tipo II y erosiones en pómulo derecho y mano izquierda.

 

Sigueme en Twitter Sígueme en Twitter @leo_cortijo
Comparte y comenta esta noticia: