Por el piton derecho
Vicente Carrillo Cabecera
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Todos triunfan en la 'Quijotada' de La Mancha
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Ciudad Real. 1ª Feria de la Virgen del Prado

Todos triunfan en la 'Quijotada' de La Mancha

Leo Cortijo

Prometía ser una tarde histórica para Ciudad Real, su plaza (que por cierto, cumplía efeméride) y su afición. Y como lo prometido, -a veces-, es deuda, se cumplió. Cuatro toreros de la tierra, en su tierra, y los cuatro por la puerta grande, con sus cosas buenas y malas, con un toreo mejor o peor… pero todos a hombros. Incluyendo al ganadero de Los Chospes, Fernando Moreno, pues no fue para menos después de lidiar varios toros de nota altísima. De esos que casi aseguran en la muleta el triunfo de los que se ponen delante. Todo un atracón de toros, sobrero incluido, que elevó al séptimo cielo a Ciudad Real y a los ciudadrrealeños. Vamos, toda una Quijotada.

Por delantales fue poco a poco ganándole terreno Aníbal Ruiz en el saludo capotero a Gordito, que abrió la feria manchega, aunque su estancia en el ruedo fue testimonial, pues el toro se partió una mano en un lance y fue devuelto. En su lugar salió un terciado de Los Chospes, muy abanto de salida al que Aníbal le costó un mundo meter en el capote. Galleando lo dejó en la jurisdicción del varilarguero antes de brindar al público. Genuflexo inicio de trasteo como preludio de las dos primeras series por el notable pitón derecho del animal, que la tomó con fijeza, humillación y repetición. De nota alta también por el izquierdo, aunque por ese el torete acortaba el viaje. Una máquina de embestir que portaba la puerta grande en ambos pitones. Centró casi todo en la diestra, templando pero toreando fuera de cacho en todo momento. El Presidente se mantuvo firme para no dar el segundo trofeo. Ya en el segundo capítulo, tardó en abrirse la puerta para que saliesen los del castoreño para cabreo del alcazareño. Empujó con ganas Plomito, que a punto estuvo de derribar. Comportamiento de bravo, ¡sí señor! Comenzó al natural el de Alcázar de San Juan, con dos primeras series que interrumpieron al respetable en la merienda. Pasó a la diestra, donde ligó muletazos con la figura doblada, el compás abierto a más no poder, y media muleta arrastrando. Pintaba a poco, pero lo acabó metiendo en el canasto y eso propició que fuese una faena de muchísimo calado en el tendido, que pidió con insistencia las dos orejas.

Sevillano blandeó de salida y eso evitó el lucimiento de Luis Miguel Vázquez con la capa. Empujó con la cara arriba y el picador midió más bien poco. Abusó de pico en las tres primeras tandas por el derecho, pitón por el que el burel acudía con entrega como alma que lleva el diablo. De la misma forma siguieron toro y torero por el izquierdo, uno embistiendo con el hocico haciendo surcos y el otro repitiendo defectos. Lo más logrado llegó en forma de dos naturales en los que sí se cruzó y templó. Corto bagaje ante un animal que ofreció muchísimo más. Se le dio bien a Juguetón en el peto en un castigo repartido en dos varas antes de que el daimieleño brindase a Aníbal Ruiz. Con doblones y un buen cambio de mano comenzó el coleta para sin perder tiempo basar el inicio al natural, templando pero sin terminar de ajustarse. Por el derecho, cuando lo probó, no se entregó de la misma forma y acabó acortando el viaje a media altura. Volvió a la izquierda pero el toro ya había echado la persiana, era tarde.

Fernando Tendero lanceó con gusto a la verónica al montado Mensajero, con el que dibujó una media de cartel. El toro transmitió una barbaridad en los percales, pues hizo el avión por el izquierdo. Señaló y midió bien el del castoreño antes de que el de Villarta de San Juan quitase de forma ceñida por chicuelinas. Convincente inicio de trasteo, sobre todo en un extraordinario remate por abajo. Muy firme y derrochando disposición, cinceló parte importante de los mejores muletazos de la tarde poniendo en práctica el toreo fundamental, sobre todo aquellos que vinieron con la planta erguida y relajada. Templó y bajó la mano por momentos a izquierdas y a derechas, pero se perdió en otros con adornos y circulares invertidos. Con doblones muy toreros terminó una labor interesante. Fue una pena que la espada, a la segunda, cayese abajo y trasera, lo que hizo que el toro tardase en doblar y enfriase a un público que se metió de lleno. Volvió a dejar muestra de las buenas maneras que atesora con la capa en el recibo a su segundo. De rodillas en el tercio comenzó labor antes de dos primeras series por el derecho con la rectitud y el toreo desmayado a pies juntos como protagonista. Citó de largo en la siguiente tanda, que culminó con dos notables remates por abajo. Fiel a su personal concepto, repitió quietud y rectitud también por el izquierdo. Lo peor, no solo por emborronar su faena, sino porque le ocasionó un susto sin consecuencias, fue cuando quiso acabar faena toreando de rodillas. Con todo, dejó su impronta y su personal concepto, siendo de lo más positivo.

Emilio Huertas no terminó de hacerse en el recibo con la incierta embestida de su primero, Destructor. Un toro que además ni quiso saber nada del caballo, pues escupió la vara en dos fugaces encuentros en la contraquerencia, mientras que con el que guardaba la puerta se pegó un par de topetazos tremendos. Huertas se empecinó y pensó que por lo civil o por lo criminal el manso tenía que ir al caballo, y el tercio se alargó en un vaivén sin sentido de un caballo a otro con minipuyazos. Todo esto, entre otras cosas, gracias a una lidia nefasta que se prolongó también en banderillas, que hizo que por momentos aquello pareciese una capea. Inédito con la muleta, -no lo quiso ni ver-, tiró por la calle del medio pasaportándolo rápido. Tres verónicas como tres soles en el saludo al segundo de su lote, Facilón, al también quitó de forma personal con chicuelinas de manos bajas y revolera para rematar. Cambiados por la espalda y dos remates por abajo en los medios para comenzar. Trasteo con destellos de toreo templado y con hondura, pero falto de rotundidad para llegar arriba. Ni tuvo el lote, ni fue la tarde del valeroso Emilio Huertas, que acabó tirando de arrimón para comunicar… y vaya si comunicó que acabó cortados las dos orejas.

 

  • Plaza de toros de Ciudad Real. 1ª de la Feria de la Virgen del Prado. Media plaza en tarde-noche agradable. Se han lidiado ocho toros de Los Chospes, uno de ellos como sobrero 1º (bis), bien presentados, -excepto el anovillado sobrero-, y de muy buen juego en la muleta, con grandes opciones de triunfo en línea general. Destacaron por encima del resto, 1º (bis), 2º, 3º, 7º (premiado con la vuelta al ruedo) y 8º; se dejó por el izquierdo el 6º; manso el 4º; y deslucido el 5º.
  • Aníbal Ruiz (gris plomo y oro): oreja y dos orejas.
  • Luis Miguel Vázquez (melocotón y azabache): oreja y oreja.
  • Fernando Tendero (lila y oro): oreja tras aviso y dos orejas.
  • Emilio Huertas (azul marino y oro): palmas y dos orejas.
  • Saludaron ovaciones Óscar Castellanos, tras parear al 3º; y Félix Jesús Rodríguez, tras hacer lo propio con el 6º.
  • El ganadero de Los Chospes, Fernando Moreno, salió a hombros junto con los cuatro actuantes.
  • Aníbal Ruiz, en su despedida, recibió un reconocimiento en nombre de toda la afición manchega por parte de la Federación Taurina Manchega.
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