Por el piton derecho
Vicente Carrillo Cabecera
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De todo un poco
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Crónica Plaza México. 15ª Temporada Grande

De todo un poco

Francisco Jara

Para dar un justo y real valor a lo realizado por cada torero, hay que ver y sobre todo entender las condiciones que presente su toro. Esas condiciones pueden ir desde la bravura hasta la mansedumbre, claro, pasando por todas sus vertientes y formas. Y no es ni regla ni ley porque al igual que en las formas de hacer el toreo, esto es muy subjetivo y va desde la forma de entender y ver dichas condiciones de embestir de un toro, hasta el punto de lo que se transmite en el ruedo.

Se llevó a cabo el décimo quinto festejo de la temporada en La México, el primero de los dos para conmemorar el septuagésimo cuarto aniversario del coso, y en el que vimos de todo un poco. Toros de Fernando de la Mora que, salvo el que cerró plaza, fueron un desfile de mansedumbre como es ya un sello característico de este hierro. Animales con muchos kilos, altos, gordos y cornicortos, y tan solo uno, el tercero, con un verdadero trapío.

Con su primero, de nombre Rompe palos, Enrique Ponce dejó claro como lo ha hecho en incontables ocasiones que conoce perfectamente este tipo de toros. Si bien fue falto de bravura, casta y manso, el de Chiva supo realizar la faena de acuerdo a estas condiciones. De inicio, en el capote el toro acometió con fuerza, pero después de una vuelta de campana las condiciones cambiaron y fue a menos. En la muleta el toreo tuvo clase y estuvo cargado de detalles muy toreros. Los cambios de mano como sólo él los sabe hacer… Toques suaves y a media altura, no había otra manera de hacer faena. Al final, las poncinas, la segunda de ellas con un cambio de mano magistral. Estocada entera trasera, contraria y caída para que por petición le otorgaran una oreja a pesar de su berrinche. La segunda hubiera sido por demás exagerada. En su segundo capítulo, Campeador, un corniausente indigno, lo mejor fue el puyazo y la manera de aguantar en el encuentro por parte de José Palomares. Lo intentó por ambos pitones sin resultados. Se tiró a matar dejando un pinchazo para irse por la fácil y descabellar cuando lo correcto era volverse tirar a matar. Se retiró en silencio.

José Mauricio no tuvo suerte con Anda solo, y es que con el capote intentó ser variado al torear a la verónica y en el quite por caleserinas. En el último tercio el toro no dejó en ningún momento de calamochear y eso incomodó al torero, que quiso torear por la cara e increíblemente fue pitado por algunos ignorantes. Quizás ya un poco tarde atacó al toro y logró una tanda aceptable por el derecho. Dos pinchazos, tres cuartos de espada trasera y cuatro golpes de descabello para escuchar un aviso y retirarse en silencio. Su segundo, de nombre Brujo, fue un toro que de a poco fue aprendiendo y desarrollando sentido. En el capote de Mauricio derrotaba y ya en la muleta comenzó a aplomarse, y es que se pensaba cada embestida midiendo al torero. En la primera tanda por el derecho se frenó a medio viaje e hizo por el matador sin consecuencias. Por el izquierdo mostrós las mismas formas al embestir. Lo empaló por el derecho afortunadamente también sin nada que lamentar. José Mauricio demostró un valor seco y al final hizo el toreo de aliño, el toreo por la cara con mucha torería. Pinchazo y revolcada al irse de frente con mucha verdad pero quedándose en la cara del toro. Dejó una entera para escuchar merecidas palmas.

Joselito Adame inició con un afarolado de rodillas ante Corazón de dragón, que fue el primero de su lote. El resto de la faena estuvo correcto pero el toro jamás tuvo fondo, le cambió el terreno en varias ocasiones y solo cuando estuvo en tablas pudo José sacar un par de derechazos. Hundió tres cuartos de acero para que le otorgaran una oreja que fue protestada y por lo cual se guardó de manera atinada. Cerró plaza Tequis, al que recibió con capotazos a pies juntos. Después de un breve puyazo, simuló por chicuelinas ajustadas y la revolera. Inició con la muleta inteligentemente por bajo, enseñándole al toro a embestir. Le cambió el terreno y preparó la primera tanda por el derecho, que resultó buena, templando y bajándole la mano. En la segunda tanda llegó un cambio por delante con muy buen gusto. Lo mejor vendría por el izquierdo, tirando correctamente del ejemplar, templando y mandando. Sí, estoy hablando de Joselito Adame, y es que lo bueno se dice y no pasa nada. Demostró oficio, técnica, conocimiento de las distancias, de los terrenos y las alturas. Los gustos, la interpretación y lo que haga sentir, es otra cosa. Después una tanda por el derecho, pero en ese otro Joselito, el del toreo acorrientado, descomponiendo la figura. Para bien de la faena volvió al izquierdo y despatarrado dejó otra buena tanda incluido un afarolado y una trincherilla. Intentó matar recibiendo pero el toro no embistió. Media tendida y un golpe de descabello. Palmas a toro y torero.

 

  • Ciudad de México. Plaza de toros México. 15ª corrida de la Temporada Grande. Con poco más de media plaza, se lidiaron toros de Fernando de la Mora, parejos en presentación, gordos, con muchos kilos y corniausentes, solo el tercero tuvo buen trapío. A excepción del sexto, corrida mansa y descastada.
  • Enrique Ponce (palo de rosa y oro): oreja y silencio.
  • José Mauricio (negro y oro): silencio y palmas.
  • Joselito Adame (plomo y oro): oreja y palmas.
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