Carpintero salió en primer lugar, ovacionado, por chiqueros. En el capote del murciano Antonio Puerta, que confirmaba, se le vislumbró el gran toro que fue. En el caballo quiso empujar con los riñones. Y digo quiso porque volvimos a ver las grúas de Equigarce. En la muleta, Carpintero, herrado con el n°86, se entregó como lo hiciera en el capote del murciano. Las embestidas con emoción, empuje y humillado dejaron ver las costuras, por el poco bagaje, de Antonio -aunque también de mas de medio escalafón-. El trasteo de Puerta no tuvo ningún planteamiento y Carpintero se fue al desolladero con las orejas puestas y con otra gran ovación. El sexto fue otra cosa. Salía de los trastos desentendido y sin entrega. Antonio abrevió.
José Garrido lanceó muy bien el capote a la verónica en el tercero. Se escucharon los olés roncos de Madrid. Se gustó y le pegó cinco lapas ganándole los terrenos. Lo masacraron en el caballo. El animal, pese a los dos criminales puyazos, embistió con la boca cerrada y con franqueza en la muleta de Garrido. El extremeño se equivocó en el planteamiento sin poderle sacar veinte arrancadas. A mitad de faena acusó los dos trancazos y no tuvo la misma entrega. Garrido, ahí, se quiso poner bonito y fue demasiado tarde. Ante la nula colaboración y entrega del quinto José lo enseñó y no aburrió. Abrevió y se agradeció.
El peor lote se lo llevó el madrileño Javier Cortés. Y es que Javier sólo pudo tirar de oficio en sus dos toros. Su primero, segundo de la tarde, echó la persiana rápidamente ya que acusó un segundo puyazo muy trasero y caído. Y el cuarto, manso, no quiso pelea desde que salió por chiqueros. La corrida en lineas generales fue muy mal picada
Ficha del festejo:
Monumental de Las Ventas. Día de la Paloma. Se lidiaron 6 toros de Araúz de Robles. Muy bien presentados y sin entrega en líneas generales. El 1° fue uno de los toros de la temporada venteña.
Javier Cortes: silencio en ambos
José Garrido: silencio en ambos
Antonio Puerta: saludo(del autobus) y silencio