Por el piton derecho
Vicente Carrillo Cabecera
Volver
'Diego Mateos brilla y se reivindica en Salamanca'
Foto: BMF
Feria de Salamanca

'Diego Mateos brilla y se reivindica en Salamanca'

Noelia Crespo | SALAMANCA

Se retomó la feria salmantina con la tradicional novillada con picadores que siempre está presente en el serial, esta vez, más tarde de lo habitual. Los tres espadas hacían su presentación sin apenas repercusión y/o méritos para estar en La Glorieta, pero con ganas de reivindicar y demostrar su valía en el circuito. Adelaida fue la ganadería escogida tras más de un lustro de ausencia en su tierra para una desigual novillada en la que Diego Mateos se reivindicó dando un repaso a sus compañeros y dejando en evidencia a las empresas. El toreo fundamental brilló de sus muñecas con una naturalidad que hacía tiempo no se veía en una novillada en Salamanca.

Con actitud hacia la puerta de toriles se marchó Pedro Andrés para recibir a «Carablanca - 23» de Adelaida Rodríguez. El lance le hizo perder la capa y en la búsqueda de resguardarse en tablas el animal hizo por él lanzándolo hacia el callejón sin aparentes consecuencias. Poco duró la buena presencia del novillo al rematar contra el burladero partiéndose el pitón, siendo sustituido por el primer sobrero de nombre «Cigarrero - 10» de la misma ganadería bien presentado, con cara pero justo de fuerzas. Lo volvió a recibir a porta gayola con arrojó y aguante en un lance complicado del que de nuevo volvió a salir trastabillado. Labor accidentada la del vitoriano que volvió a ser feamente cogido por la barriga durante un trasteo de muleta en el que tardó en ver la buena condición del burel por el pitón izquierdo en una faena sin pena ni gloria en la que no hubo nada por reseñar. Erró con los aceros en exceso y saludó a una ovación.

Con cuerpo de torete, pero sin cara saltó «Calapoco - 3», un astado con cierta calidad y recorrido que apenas vimos durante toda la lidia. Faltaron conocimiento y capacidades a la hora de estructurar un trasteo con sentido por parte del vitoriano que no tuvo su mejor tarde. Tocó la música en el toro de la merienda para seguramente intentar animar a un público que no conectó ni se enteró de lo que sucedió con razón en el ruedo, pero en el que Pedro probablemente, se gustó más de lo que realmente transmitió. Enterró un acero con defecto y saludo tras una eterna faena.

Derrochó valor y actitud Mario Vilau en su presentación en Salamanca ante «Hilamucho - 7» en un saludo capotero sin lucimiento ante un burel distraído que terminó por ser costoso e incierto en las telas del catalán. Tras el esperpento de su cuadrilla en banderillas, comenzó con la franela más allá de la raya del tercio de hinojos para pasaportarlo por la espalda y en redondo con arrojó. Buscó por derecho alargar la embestida con poder en pases templados intentando imponer su mando ante el deslucido animal. No se entendieron al natural y, con el de El Cabaco cada vez a menos, pronto cogió la espada de matar. Se ajustó en las manoletinas finales para después enterrar un estoque trasero con el que tuvo una leve petición sin sentido.

Como único colorado de todo el encierro de la divisa salmantina saltó al ruedo el quinto de nombre «Pinturero - 12», un novillo con más presencia de eral, sin fuerzas y justo de recorrido que se mantuvo en la arena salmantina con más pena que gloria. Buscó el de Hospitalet de Llobregat de manera vulgar conjugar una faena sin sentido ni emoción en la que lo único que entretuvo a los tendidos fue el pasodoble de la banda. La media estocada trasera tendida terminó con el quinto acto.

Ante «Ladrón - 20» estuvo soberbio Diego Mateos firmando con el tercero los mejores muletazos de lo que va de feria en Salamanca. No se arrugó en su presentación ante sus paisanos yéndose con actitud a la puerta de toriles para recibir a un manso, pero enclasado novillo de Adelaida Rodríguez. Las verónicas templadas y llenas de cadencia arrebataron los olés más profundos y sentidos de la tarde con una solvencia y suavidad con la capa extraordinaria. Con respecto a su cuadrilla, el tercio de varas a cargo de Óscar Alba fue reseñable, pero la lidia del burel en banderillas fue catastrófica. Con la cabeza despejada y muy inteligente se mostró a lo largo de un trasteo intermitente que pronto caló en los tendidos charros. Asentado de talones, encajado, con la muleta por delante y dando el pecho cuajó muletazos por ambos pitones con mucha profundidad y pureza reivindicando un puesto en el resto de ferias. Quien diría que este joven salmantino tan solo ha toreado este año el novillo de su debut en Ciudad Rodrigo. Acertó con las alturas y el sitio ante un astado que pronto buscó las tablas y al que le enjaretó una certera espada que le premió con una más que merecida oreja.

«Comilón - 19» fue el encargado de poner el broche final a una novillada desigual de Adelaida que no permitió finalmente abrir la puerta grande al salmantino. No fue por disposición y entrega firmando los mejores capotazos de la tarde por verónicas, pues ante la escasez de fuerzas de su oponente, lo puso todo el charro buscando obtener el premio gordo. Se encajó por derecho, hundió el mentón y se acopló en una faena que no tuvo mucha historia por la condición del de El Cabaco. Hubo petición mayoritaria, y por más que guste, la primera debe ser concedida por el público, pero queda patente que es más fácil robarle a los jóvenes que a las figuras por las consecuencias. La fresca y natural imagen de Diego quedará en los aledaños de la Glorieta como uno de los toreos más interesantes de la feria.

Ficha del festejo:

Plaza de toros de Salamanca. 4ª de abono de la Feria Virgen de la Vega. Novillada picada. Un cuarto de plaza en una tarde calurosa y despejada. Se lidiaron novillos de Adelaida Rodríguez; de desigual presentación y justa de fuerzas.

Pedro Andrés (de negro y plata): saludos y saludos tras aviso.

Mario Vilau (de espuma de mar y oro): ovación y saludos.

Diego Mateos (de rioja y oro): oreja y vuelta al ruedo tras petición.

Comparte y comenta esta noticia: