Lo más destacable, en las dos horas y veinte de sopor que duró la novillada, lo protagonizó un frío, pero de buen concepto, Jesús Romero.
Jesús lanceó con el capote a la verónica a su primer novillo de la tarde. Novillo que se dejó pegar en caballo. El de Sánchez Herrero tuvo clase en el último tercio pero sin mucha transmisión. Tampoco la puso Romero, Jesús, aunque sí expuso su buen y clásico concepto por ambos pitones. Pecó de frialdad. Dejó muletazos sueltos. Con el cuarto vio que no iba a tener ninguna opcion y tiró por la calle del medio.
El tercero salió de toriles con algún defecto y doliéndose. El piquero tampoco ayudó. Pedro Andrés en el último tercio estuvo pesado y trazando líneas de fuera a fuera. En el sexto se fue a portagayola, con algún apuro. Tiró las mismas lineas que en el tercero. No se apretó ni arrimó con el animal. Tuvo eco en los tendido, por contra, las protesta a las quejas de los aficionados de que se pusiera en el sitio.
Mariscal Ruiz, que volvía a esta plaza despues de la fuerte voltereta sufrida el año pasado, estuvo pesado con su primer novillo. Novillo que casi no se tenía en pie. Al quinto lo recibió en la puerta de chiqueros. Un novillo falto de fuerzas con el que Mariscal Ruiz esta vez tuvo medida, también por la insistencia del respetable, y abrevió con él.
Ficha del festejo:
Monumental de Las Ventas. Novillada se temporada. Se lidiaron 4 novillos de Sánchez Herrero y 2 de López Gibaja (4°y 6°); correctos de presentacion y de nulo juego.
Jesus Romero: silencio en ambos.
Mariscal Ruiz: silencio en ambos.
PedroAndrés: silencio y silencio tras leve petición.