Ni La Quinta a la primera, ni La Quinta a la segunda. El hierro de la familia Conradi volvió a fracasar con estrépito en su segunda comparecencia en la Feria de San Isidro en apenas siete días, soltando un encierro faltísimo de casta en los trasteos y los petos, sin ser salvada por el lote encastadito de Diosleguarde. Un festejo que recordaba con un minuto de silencio el 106 aniversario de la muerte de Joselito el Gallo en Talavera y que, pese a las invitaciones de las andanadas donde lucen las calvas, volvió a colgar un "no hay billetes" el día de la confirmación de alternativa del propio Manuel Diosleguarde. Que a la postre fue al que le tocó ese solitario par con emoción; con numerosas complicaciones, pero con castita.
Y delante el salmantino, que dignamente confirmaba la alternativa hoy en Madrid. Y que no dudó en entrar pronto en la tarde saludando a la verónica al 1º. Una frescura de ideas que volvió a pregonar en el prólogo de faena, en los bajos del 7, queriéndose poner a torear de inmediato en redondo. La emoción de la casta sin clase que traía el toro de las rayas para dentro desbordaba a la plaza y al propio torero por momentos, queriendo aguantar siempre con firmeza esas embestidas. A veces casi indómitas, pero Manuel se lo sacó para fuera, se la echó a la izquierda y le robó lo mejor de la tarde por ese pitón, preñando tres naturales de una verdad absoluta. Faena medida y error a espadas.
Tampoco entró la del 6º, con el que también se volvió a encontrar con una embestida encastada que pedía mando y gobierno por debajo de la pala del pitón, habiendo sido malherido en el peto -como gran parte de la corrida-. Diosleguarde se llenó de valor y se lo dio como pedía, corriéndole bien la mano alargando la embestida. No pudo con todo lo que traían sus dos toros a cuestas, para poder decir que se impuso en mando y estructura de principio a fin, pero el derroche de entrega sin dejarse nada merece mi respeto.
Petardo de El Cid en su segunda tarde en Madrid en catorce días. No sortéo el sobrero de José Manuel Sánchez (encaste Murube) corraleado y sin casta que hizo 2º bis, soso y sin decir nada, pero sí el manso 4º de La Quinta, que no quiso pelea en el tercio, pero Manuel tampoco se la propuso en su querencia cuando marcó la huida a toriles. El cariño de Madrid siempre lo va a tener pero, cuando no hay toro, hay que tener actitud. Y si no, mejor no venir.
Con el mismo vestido que en su encerrona de marzo en Toledo se presentó en Madrid Álvaro Lorenzo. Sin suerte con el 5º, que no decía nada y menos iba a decir el matador hilvanando pases, y algo más frío con un 3º mal presentado, obediente, que pasaba y pasaba, y con el que nunca llegó a acoplarse.
Ficha del festejo:
Monumental de Las Ventas. 8ª de la Feria de San Isidro. Lleno de "no hay billetes". Se lidiaron 5 toros de La Quinta y 1 de Juan Manuel Sánchez (2º bis), bien presentados menos el 3º; descastados, sin fondo ni clase. Algo de casta tuvo el lote de Diosleguarde e. La muleta.
El Cid, de azul noche y oro: silencio en ambos.
Álvaro Lorenzo, de caldero e hilo blanco: silencio en ambos.
Manuel Diosleguarde, de blanco y oro: ovación con saludos en ambos.