Tarde de mucho frío la del Domingo de Ramos. Un vendaval que hacía imposible manejar los trastos ante los de Dolores Aguirre.
El confirmante albaceteño, Cristian Pérez, estuvo muy firme con el manso encastado primero. Firme con el manso y con el vendaval. Al de Dolores le costó ir al caballo. El albaceteño se lo llevó a los terrenos del 5 y 4, y ahí fue donde pudo al manso. Hubo más emoción que estética. Una estocada trasera, tendida y desprendida le privó de tocar pelo pese a la petición (no mayoritaria).
En el sexto se vivió la emocion y el drama. La emoción de un tercio de varas bien ejecutado. Empujando el toro y el pica cogiéndolo en el sitio. Faltó lucirlo en una tercera vara por poner un pero. Y el drama llegó avanzada la faena. Se le venció prendiéndole e hiriéndole en el gemelo. Pudo ser peor, el toro lo cogió en el suelo de muy mala manera. Se hizo cargo Ferrera de darlo muerte.
Emoción tambien se vivió en el quinto. Aunque fue más manso que bravo, en el caballo. En el primer encuentro empujó, en el segundo salió suelto, el tercer puyazo lo tomó en la puerta y en el cuarto volvió a empujar. El mejicano, Isaac Fonseca, se puso sin probaturas, en el centro del ruedo. El de Aguirre se quedó. Aquello llegó pronto a los tendidos. Tanto por las embestidas como por el valor de ponerse ahí con semejante ventolera. Fonseca le bajó la mano, o lo intentó. Hubo tandas de ganarle la partida y otras que las ganaba el toro. El sainete con la espada se llevó el triunfo. Con el tercero abrevió.
El lote de Antonio Ferrera no quiso pelea, igual que Ferrera tampoco la quiso.
Ficha del festejo:
Monumental de Las Ventas. Domingo de Ramos. Se lidiaron toros de Dolores Aguirre. Desiguales de presentacion y de juego.
Antonio Ferrera: silencio en ambos
Isaac Fonseca: silencio en ambos
Cristian Pérez: vuelta al ruedo y herido
Se desmonteró Angel Otero en el segundo de la tarde. Parte medico: Policontusiones con puntazos corridos en cara anterior y posterior de torax y abdomen. Herida por asta de toro en cara interna 1/3 medio de pierna derecha con una trayectoria hacia atrás y ascendente de 20cm que rodea la cara posterior de la tibia, contundiendo la arteria tibial y produciendo destrozos en musculaturab del compartimento posterior de la pierna.